La Platja de Sant Pere es una playa pintoresca situada justo al norte de Mal Pas-Bonaire. Cuenta con arena dorada y aguas claras y tranquilas, ideales para nadar y relajarse. Su tamaño reducido y ambiente sosegado la convierten en un refugio perfecto lejos de las zonas más concurridas.
Muy cerca de la Platja de Sant Pere, la Platja de Sant Joan ofrece una experiencia similar. Esta playa de arena, algo más amplia, destaca por sus aguas transparentes y su entorno natural, siendo un lugar excelente para nadar, practicar snorkel o simplemente disfrutar del entorno.
La playa de Coll Baix es una joya escondida situada un poco más lejos de Mal Pas-Bonaire. Conocida por su paisaje espectacular, combina arena y grava y está rodeada de altos acantilados. El acceso requiere una caminata, pero las vistas y la calidad de sus aguas hacen que el esfuerzo merezca la pena.
Para quienes desean alojarse cerca del mar, esta zona resulta especialmente adecuada para elegir villas junto a la costa, que permiten disfrutar del entorno con privacidad y fácil acceso al litoral.